Los jóvenes revolucionan la opinión pública dominicana

«Cuando la tiranía es ley, la revolución es orden»

Calle 13
Foto: Elizabeth Mateo (@ElizabethMateo)

A partir de las tres de la tarde comienzan a llegar jóvenes de todas partes de Santo Domingo a la Plaza de la Bandera donde cinco días atrás se convocó una protesta contra la inaudita suspensión de las elecciones municipales en República Dominicana. Lo que empezó como una pequeña protesta ante la Junta Central Electoral, hoy es un fenómeno de opinión pública. Miles de jóvenes lideran las protestas, sin embargo no tienen líder alguno e incluso protestan por cosas distintas. Vestidos de negro en señal de luto por la democracia dominicana, exigen la renuncia del pleno de la Junta, otros quieren decirle al gobierno que #SeVan, y todos claman por una investigación independiente de lo sucedido el pasado 16 de febrero, ya que por unanimidad desconfían de las autoridades dominicanas.

Los jóvenes se convocan a sí mismos por redes sociales, llegan en uber y carritos públicos, plasman sus mensajes en pancartas que compiten para ver cuál es la más creativa, gritan consignas de protestas con un lenguaje que manejan al dedillo y molesta al más puritano. Su convocatoria ha sido respaldada de forma masiva estos últimos días, en especial tras de ser atacados con tres bombas lacrimógenas por parte de las autoridades.

La Junta Central Electoral es testigo privilegiado de esta protesta, pero también está pagando los platos rotos de una situación progresiva que durante más de una década ha devenido en un país con una dictadura pasiva marcada por la fragilidad institucional y que hasta hace unos días estaba anestesiado por la droga de la indiferencia del «to’ e’ to’ y na’ e’ na'».

Sin embargo, las nuevas generaciones de votantes dicen que los políticos les han robado demasiado, incluso el miedo, este lo regalaron libre de impuestos al partido de gobierno que pone sus esfuerzos en atacar a la oposición y se refugia como gato asustando bajo el poder económico.

Las protestas siguen multiplicándose en todo el país, un efecto mariposa que lejos de debilitarse se fortalece cada día. Muchos nombres excluyentes e insinuaciones de poderes ocultos detrás de la protesta intentan dividir el movimiento social más importante desde 1978, pero ¡vaya si es difícil engañar a un milenial!

La concentración se transmite minuto a minuto por redes sociales, a cada dificultad nueva se busca una ingeniosa y creativa solución, a todo se le hace una foto porque la exhibición va primero y a veces los cánticos suenan festivos para que no se olvide el Caribe. En general este movimiento juvenil es una REVOLUCIÓN 2020, diversa pero unida hasta la raíz, porque lo que les une es eso: PROTESTAR.

Llega la noche y la protesta sigue encendida, aunque se vaya la luz en la Plaza de la Bandera, los jóvenes se relevan poco a poco y la presión sigue aumentando, y es que la opinión pública que han generado solo lleva a una conclusión «cuando la tiranía es ley, la revolución es orden», Calle 13.

Por: María Laura Garriga Vargas.

Publicado por Clase de Historia de la Comunicación II

Este proyecto universitario lo integran cuatro estudiantes de comunicación social: María Laura Garriga Vargas (coordinadora), Evelyn Scarlet Ortiz Cáceres, Danelia Paola Delgado Díaz, Cailin Patricia Tapia Reyes.

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